miércoles, 15 de febrero de 2012

re-encontrarnos

Vivimos en un mundo tortuoso y acelerado y, sin darnos cuenta, nos perdemos en la prisa de la rutina cotidiana. Creemos que estamos despertando y "casualmente" nos encontramos con que estábamos dormidos y lo que creíamos era nuestra realidad era solo un sueño... ¿o es esta realidad un sueño también? Un sueño dentro de un sueño dentro de otro sueño...
Me he sorprendido re-encontrándome conmigo misma.
Justo en medio del caos en el que vivimos en este momento, intentando encontrar el centro del huracán para cambiar la perspectiva y poder ver mas allá de lo evidente, me re-encuentro con este espacio que creía desaparecido.
Entonces comprendo que en todo momento tenemos a nuestro alcance todas las partes en las que nos fragmentamos, todas las posibilidades están delante nuestro, solo tenemos que buscar lo mejor de todo y de todos en cada situación y cada pieza, incluso en nuestro interior, encajara con facilidad y sera posible la fluidez y la armonía.
Es el principio de un nuevo orden, solo tengo que permitirme esperarlo y podre verlo.
Solo puedo decir gracias y disfrutar de la paz que acabo de re-encontrarme.

jueves, 23 de abril de 2009

No juzgarse

"...Vuestra alma es libre, libre de plasmar la visión, de marginarla, de tomar otra direccion, de volver... ¡Completamente libre! Es importante que no emitáis juicios al respecto.
Durante la contemplación, quizás os percatéis de que habéis emprendido otro camino para pasar por deteminadas experiencias. O también es posible que estas experiencias formen parte del camino de vuestra alma. Aunque tengáis la impresión de que no habéis sido fieles a vuestras raíces más hondas, de que habéis llegado a ser ingeniero en lugar de pianista, no lo juzguéis. Sois dueños de vuestra vida. Por lo tanto, podéis escoger de nuevo el piano para canalizar vuestra esencia.
¿Cómo saber que estáis en el buen camino? Contemplando vuestra experiencia. Pero cuidado, porque el objetivo no es juzgarse. ¿Cómo saber si estáis adheridos a vuestra esencia? Basta con observar la envoltura física. Vuestro cuerpo es el templo que vuestra alma ha escogido durante la encarnación, ¿no es así? Cuando hablamos de cuerpo, nos referimos a todos los cuerpos: el físico y el capullo de luz. Si estáis armonizados y en contacto con vuestra esencia, si la personalidad ha conseguido cierto grado de transparencia, entonces vuestro cuerpo irradiará salud; en caso contrario, si os alejáis de vosotros mismos, también os alejaréis de ella.
Los escollos, los obstáculos engendrados por lo síntomas, el malestar y la enfermedad, indican cierta dificultad de unión en vuestro interior. También puede ser que utilicéis esta experiencia para alinearos progresivamente. De lo que se trata entonces es de acogerlos, aunque es decision vuestra, sin obligaciones, ya que sois dueños de vuestra vida.
¿Cuales serán los efectos de esta contemplación? ¿Qué vais a encontrar? ¿Recordaréis quiénes sois? Dejad que el amor os penetre. Si optáis por vivir esta experiencia desde la personalidad y la separacion, dejad que el desamor guíe vuestra vida. Si, por el contrario, deseáis la unión, permitid que el amor circule en vuestro interior. Porque os repetimos que el amor es la vibracion que lo ensambla todo..." (tanto la luz como la sombra. No juzgueis)

Las familias de almas
Marie Lise Labonte

viernes, 10 de abril de 2009

"Da el primer paso con la fe. No tienes por qué ver toda la escalera. Basta con que subas el primer peldaño."

Dr. Martin Luther King
" En el agua, el acero, entonces flotará tan fácil como un barco de madera. Oro se verá en el arroyo en tierras que son aún desconocidas. Para esos maravillosos lejanos días las mujeres adoptarán la manía de vertirse como los hombres, usarán los pantalones y cortarán sus pelos. Ellos montarán a horcajadas sobre artefactos de latón como las brujas hacen ahora en el palo de la escoba, y, rugiendo los monstruos con el hombre encima, parecerán comerse los campos verdes. Los hombres volarán como los pájaros lo hacen ahora y regalarán el caballo y el arado. Las esposas mimarán gatos y perros, y los hombres vivirán igual que los cerdos. En diecinueve siglos y veinte y seis años las casas se iluminarán como pajas y ramas. Para entonces se planearán guerras poderosas y el fuego y la espada barrerán la tierra. Cuando los cuadros parezcan vivos con movimientos libres. Cuando los barcos como peces naden debajo del mar... Cuando los hombres como los pájaros surquen los cielos... Entonces medio mundo se hundirán en la sangre y morirá. Durante siete dias y siete noches el hombre mirará esta vista imponente. Las mareas subirán más allá de su conocimiento para morder las orillas lejos y entonces las montañas empezarán a rugir y los terremotos agrietarán las llanuras. Las aguas inundarán las tierras, los hombre huirán aterrorizados de los diluvios, el lecho del mar se levantará y en esos pequeños espacios de tierra la humanidad comenzará de nuevo."

Madre Shipton. Mística inglesa del siglo XV
Fuente: www.elsotanosellado.com

jueves, 2 de abril de 2009

Los Orígenes de la Revelación 2012

"...Los ciclos naturales siguen movimientos de incremento y decremento. El ciclo diario tiene dos fases: el incremento de la luz y el incremento de la oscuridad. La Luna crece y decrece porque parece acercarse al Sol y después alejarse de él. El periodo en que la Luna está "oscura" es el periodo de luna nueva, cuando Sol y Luna están unidos. Un eclipse es una conjunción precisa de Sol y Luna, y en alquimia los eclipses simbolizan la unión de los opuestos, la reunión de la Luna con su fuente de luz.
Asimismo, la precesión puede dividirse en eras o edades mundiales usando los doce signos del Zodiaco. Pero ¿qué es lo que define verdaderamente las divisiones energéticas del Gran Año precesional? La clave de los puntos inicial y final del ciclo precesional es el alineamiento galáctico. Tiene mucho sentido pensar que el Sol del solsticio de diciembre es como la aguja horaria del reloj precesional y, cuando llegue a tocar el centro galáctico estaremos en la medianoche galáctica. El final del ciclo, la medianoche galáctica, ocurre cuando el ancla solsticial de los cambios estacionales golpea la raíz galáctica de tiempo y espacio. El tiempo, según esta concepción, marca fases de unión y de separación con la fuente. La fecha final 2012 no es el fin del tiempo circular, sino el centro de la inspiración y de la espiración del tiempo.
Las civilizaciones humanas experimentan este movimiento cíclico hacia dentro y hacia fuera a lo largo de miles de años como el respirar de la historia. Desde la Era Dorada de unión con la fuente hasta la Era de Hierro del materialismo abyecto y la alineación de la fuente, vamos pasando de la luz del mediodía a la oscuridad de la medianoche. La medianoche es el punto de quietud entre la muerte y el renacimiento, y el punto de alineamiento se produce al final de la espiración. Inscrito en el ciclo respiratorio de la Tierra, que podemos equiparar con el ciclo precesional de 26.000 años, el punto de quietud es el alineamiento galáctico de la era 2012.
En la meditación vipassana uno entra en este punto de quietud y se abre al espacio intemporal. El centro y la fuente del tiempo pueden abrirse para nosotros en 2012. La clave se encuentra en nuestra propia respiración, en recuperar nuestro vínculo espiritual interno con nuestro yo divino. El trono de Izapa nos invita a sentarnos en meditación y a entrar en el alineamiento aquietado de las corrientes masculina y femenina, ascendiendo la escalera de la visión hasta la meseta espiritual donde se trascienden las vicisitudes del tiempo. En ese lugar, todos los problemas y conflictos que parecen tan intratables cuando permanecemos atascados en los planos inferiores de conciencia se revelan como lo que son: ilusiones. Ilusiones que daban poder al ego limitado en la medida que creíamos en ellas.
Y ésta es la esencia de la doctrina del sacrificio: nuestra meta no es el sacrificio de nuestros corazones y cuerpos, ni siquiera de nuestros egos, sino el sacrificio de nuestras ilusiones. En esta rendición no perdemos nada real, sino que ganamos todo aquello que merece la pena tener: nuestro verdadero yo. Desde esta perspectiva, la "profecía" depende de cómo respondamos al momento, al eterno ahora. Tal como plantea Geoff Spray, un especialista en 2012:"¿Qué será 2012, catástrofe o éxtasis?". Creo que las catástrofes apocalípticas serán verdad en la medida en que nos aferremos a nuestras ilusiones. Y el fulgor de la divina llama del éxtasis tendrá una relación directa con las ilusiones que echemos al fuego. Alimenta la llama extática de la mente divina, porque todo verdadero conocimiento procede de la conexión extática con lo trascendente..."

John Major Jenkins

martes, 17 de marzo de 2009

Muros

A veces vemos los muros que nos rodean y limitan.
Sentimos como todo lo que nos rodea, todos los que nos rodean, nos frenan, impiden nuestro avance, nos obligan a seguir el camino que nos marcan, como ovejas en un redil.
Esta situacion nos frusta, nos irrita y nos produce una ira sorda que crece en nuestro interior como un huracan y nos desborda con gritos, incluso con golpes violentos sobre las cosas o, lo que es peor, sobre los seres vivos que nos rodean.
Pero en muchas ocasiones los muros los hemos puesto nosotros mismos, piedra a piedra, hasta levantar una hermosa muralla que de pronto contemplamos y, asombrados, preguntamos quien es el "desgraciado" que la ha puesto ahí delante para evitar que veamos, que sepamos, que avancemos.
Estamos tan ciegos que no somos capaces de ver las trampas que nos colocamos en el camino. Los obstaculos que nuestro miedo nos hace construir, tanto para nosotros como para otros.
Seguimos buscando a los culpables fuera, pero, ¿alguna vez nos paramos a considerar nuestra responsabilidad en la situacion que vivimos en cada momento? ¿Somos capaces de buscar el porqué de todo lo que nos ocurre?
Porque todo tiene una razon de ser y las respuestas las tenemos en nuestro corazon. ¿Tendremos el coraje de asomarnos a buscarlas? ¿de bucear en el lodo de nuestras miserias para encontral el Oro que nos ilumine el camino y sane nuesta vida?
¿Seremos capaces de re-encontrarnos a nosotros mismos y descubrir el diamante en bruto en lugar de la sencilla roca en aquello que encontremos en nuestro corazon?
Si, puede haber "culpables"fuera. Seres egoistas que viven a costa nuestra como parasitos. Pero sólo es así porque dejamos que tomen decisiones por nosotros, porque no queremos ser responsables de nuestra vida y de nuestras decisiones.
Si encontramos el diamante que somos, la Luz que brilla en nuestro verdadero Ser, iluminaremos la oscuridad para nostoros y para otros y seremos faros que guian, en lugar de muros que separan.

lunes, 2 de febrero de 2009

El alma en medio del mar

En la entrada del puerto de Bugia hay un grupo de rocas sumergidas de las que se cuenta una leyenda extraña.
Un joven pastor beréber sacaba a pastar las ovejas de su padre por la escasa vegetación de las colinas costeras. Un día, cuando estaba a punto de llevarlas al corral, se le acercó el terrible Hombre de las Cavernas.
-¿No tienes nada que darme para comer? -le preguntó.
El pastorcilllo lo miró estupefacto.
-Tú, que eres el enemigo de todos los rebaños, ¿acudes precisamente a mí para que te dé de comer? -respondió el pastor.
-Quien fue tu enemigo ayer puede convertirse en tu amigo mañana. Tengo mucha hambre. Ayúdame -dijo con insistencia el Hombre de las Cavernas.
El joven pastor, conmovido y al mismo tiempo atemorizado, le dejó matar una oveja. Pero cuando al anochecer llevó el rebaño al corral, su padre se dió cuenta de que faltaba una.
-¿Dónde está la oveja que falta? -preguntó.
-Se quedó rezagada y el Hombre de la Cavernas se la ha comido -le respondió su hijo.
Pero el padre no aceptó esta excusa. Se imaginó que su hijo habría vendido la oveja y, por ello, le pegó y después le echó de casa. El joven pastor se fue hacia las colinas y pasó gran parte de la noche llorando bajo una higuera.
Al alba, un ruido de piedras le despertó y se encontró de nuevo ante el terrible Hombre de las Cavernas.
-¿Por qué lloras?
-Porque mi padre me ha echado de casa -el chico le contó la injusticia que acababa de vivir.
El Hombre de las Cavernas le dió de comer alguno de los restos de la oveja y le echó una gran capa roja sobre los hombros.
-Tienes frío, pero ahora saldrá el sol y te calentará -dijo el gigante.
Permanecieron así mucho rato, uno junto al otro. Cuando salieron los rayos del sol, el pastor se sintió mejor.
-¿Por qué todos dicen que eres tan malvado? -preguntó.
El Hombre de las Cavernas le miró durante un buen rato antes de responderle.
-Porque es cierto. Soy muy malvado. He perdido el alma. Antes era un hombre como los demás, era marinero. Pero un día, estalló una terrrible tormenta y una ola me arrancó de la nave. Mientras estaba entre las olas pasé mucho miedo y rogué a los dioses del mar que me salvaran. Les llegué a prometer mi alma a cambio de la vida. De repente, la tormenta se aplacó y mi alma ahora está allí abajo, ante el puerto, en una roca escondida bajo las olas -le contó.
Esta narración conmovió al pastor y, unas horas más tarde, mientras volvía al pueblo a buscar un trabajo seguía pensando en ella. Al cruzar una plantación de olivos oyó a dos chicos que estaban peleándose.
-¿Por qué os peleáis? -les preguntó acercándose a ellos.
-Por un bastón. Es un bastón con el que se puede secar el mar -respondieron ellos.
-No tenéis que pelear por eso. Vamos a hacer una cosa: dadme el bastón. Yo me pondré en el límite de la plantación, vosotros iréis hasta la cima de esa colina y, cuando os grite, volvéis corriendo. Quien llegue primero habrá ganado el bastón. ¿Estáis de acuerdo?
Los dos chicos asintieron y se alejaron colina arriba contentos por haber encontrado la solución a la pelea. Mientras iban hacia la colina, el pastor corrió hacia los olivos. Cortó una rama y, tallándola, hizo un bastón idéntico al que secaba el mar. Cuando los dos muchachos llegaron corriendo hasta él, el pastor dió al primero el bastón falso y se quedó con el mágico. Después se dirigió a una playa cercana, pero esperó a que llegaran las sombras de la noche para probar el bastón mágico.
Mientras tanto el Hombre de las Cavernas buscaba al pastor porque quería ayudarle. Como no le encontraba por ninguna parte, empezó a temer por él. Se puso a correr por las colinas llamándole a gritos. Sin embargo, el pastrocito no podía oirle. Había golpeado las aguas con el bastón y éstas se habían abierto. De este modo pudo adentrarse allí donde ningún ser humano había podido penetrar jamás. Una gran roca negra que se veía a lo lejos le atraía como un imán atrae al hierro. Tras una fatigosa caminata, llegó a la roca y la tocó con el bastón mágico.
En ese mismo momento, en las colinas, el Hombre de las Cavernas, que continuaba buscándole desesperadamente, resbaló, se golpeó y permaneció estirado, agonizando.
En medio del mar tuvo lugar un encantamiento. La roca que había sido tocada con el bastón se rompió en mil pedazos y de ella salió una hermosa muchacha. El pastor le preguntó quién era, pero ella no respondió ya que era muda. Tomándola de la mano, la condujo a la orilla mientras el mar iba cerrándose detrás de ellos.
Cuando llegaron a los bosques de las colinas, el pastor oyó por fin la voz del Hombre de las Cavernas que le seguía llamando aunque ya muy débilmente. En seguida lo encontró.
-He ido a buscar tu alma bajo el mar. Aquí la tienes -le dijo.
Le mostró a la muchacha y el Hombre de las Cavernas los miró.
-Es demasiado tarde. Estoy a punto de morir. Acercaos. Aún tengo algo que decir -dijo con lágrimas en los ojos.
Los dos jóvenes se inclinaron y el Hombre de las Cavernas sacó el anillo que la muchacha llevaba en el dedo anular de la mano derecha y lo puso en el dedo del pastor. Al instante la muchacha recuperó la palabra.
-Puedo hablar, puedo hablar... -decía.
-Yo moriré pronto -añadió el Hombre de las Cavernas-. Gracias a ti, pastorcito, puedo decirlo como un hombre bueno. Tú me has devuelto el alma, pero allí donde voy no la necesitaré. Así que te la regalo. Estará contigo en la forma de una muchaha y siempre te protegerá. Te lo mereces porque has confiado en un hombre malvado -dijo antes de morir.
Desde entonces, la roca sumergida no hundió más barcas de pescadores y la bondad venció para siempre sobre el poder diabólico.


Cuento de Arabia