No juzgarse
"...Vuestra alma es libre, libre de plasmar la visión, de marginarla, de tomar otra direccion, de volver... ¡Completamente libre! Es importante que no emitáis juicios al respecto.
Durante la contemplación, quizás os percatéis de que habéis emprendido otro camino para pasar por deteminadas experiencias. O también es posible que estas experiencias formen parte del camino de vuestra alma. Aunque tengáis la impresión de que no habéis sido fieles a vuestras raíces más hondas, de que habéis llegado a ser ingeniero en lugar de pianista, no lo juzguéis. Sois dueños de vuestra vida. Por lo tanto, podéis escoger de nuevo el piano para canalizar vuestra esencia.
¿Cómo saber que estáis en el buen camino? Contemplando vuestra experiencia. Pero cuidado, porque el objetivo no es juzgarse. ¿Cómo saber si estáis adheridos a vuestra esencia? Basta con observar la envoltura física. Vuestro cuerpo es el templo que vuestra alma ha escogido durante la encarnación, ¿no es así? Cuando hablamos de cuerpo, nos referimos a todos los cuerpos: el físico y el capullo de luz. Si estáis armonizados y en contacto con vuestra esencia, si la personalidad ha conseguido cierto grado de transparencia, entonces vuestro cuerpo irradiará salud; en caso contrario, si os alejáis de vosotros mismos, también os alejaréis de ella.
Los escollos, los obstáculos engendrados por lo síntomas, el malestar y la enfermedad, indican cierta dificultad de unión en vuestro interior. También puede ser que utilicéis esta experiencia para alinearos progresivamente. De lo que se trata entonces es de acogerlos, aunque es decision vuestra, sin obligaciones, ya que sois dueños de vuestra vida.
¿Cuales serán los efectos de esta contemplación? ¿Qué vais a encontrar? ¿Recordaréis quiénes sois? Dejad que el amor os penetre. Si optáis por vivir esta experiencia desde la personalidad y la separacion, dejad que el desamor guíe vuestra vida. Si, por el contrario, deseáis la unión, permitid que el amor circule en vuestro interior. Porque os repetimos que el amor es la vibracion que lo ensambla todo..." (tanto la luz como la sombra. No juzgueis)
Las familias de almas
Marie Lise Labonte
jueves, 23 de abril de 2009
viernes, 10 de abril de 2009
" En el agua, el acero, entonces flotará tan fácil como un barco de madera. Oro se verá en el arroyo en tierras que son aún desconocidas. Para esos maravillosos lejanos días las mujeres adoptarán la manía de vertirse como los hombres, usarán los pantalones y cortarán sus pelos. Ellos montarán a horcajadas sobre artefactos de latón como las brujas hacen ahora en el palo de la escoba, y, rugiendo los monstruos con el hombre encima, parecerán comerse los campos verdes. Los hombres volarán como los pájaros lo hacen ahora y regalarán el caballo y el arado. Las esposas mimarán gatos y perros, y los hombres vivirán igual que los cerdos. En diecinueve siglos y veinte y seis años las casas se iluminarán como pajas y ramas. Para entonces se planearán guerras poderosas y el fuego y la espada barrerán la tierra. Cuando los cuadros parezcan vivos con movimientos libres. Cuando los barcos como peces naden debajo del mar... Cuando los hombres como los pájaros surquen los cielos... Entonces medio mundo se hundirán en la sangre y morirá. Durante siete dias y siete noches el hombre mirará esta vista imponente. Las mareas subirán más allá de su conocimiento para morder las orillas lejos y entonces las montañas empezarán a rugir y los terremotos agrietarán las llanuras. Las aguas inundarán las tierras, los hombre huirán aterrorizados de los diluvios, el lecho del mar se levantará y en esos pequeños espacios de tierra la humanidad comenzará de nuevo."
Madre Shipton. Mística inglesa del siglo XV
Fuente: www.elsotanosellado.com
Madre Shipton. Mística inglesa del siglo XV
Fuente: www.elsotanosellado.com
jueves, 2 de abril de 2009
Los Orígenes de la Revelación 2012
"...Los ciclos naturales siguen movimientos de incremento y decremento. El ciclo diario tiene dos fases: el incremento de la luz y el incremento de la oscuridad. La Luna crece y decrece porque parece acercarse al Sol y después alejarse de él. El periodo en que la Luna está "oscura" es el periodo de luna nueva, cuando Sol y Luna están unidos. Un eclipse es una conjunción precisa de Sol y Luna, y en alquimia los eclipses simbolizan la unión de los opuestos, la reunión de la Luna con su fuente de luz.
Asimismo, la precesión puede dividirse en eras o edades mundiales usando los doce signos del Zodiaco. Pero ¿qué es lo que define verdaderamente las divisiones energéticas del Gran Año precesional? La clave de los puntos inicial y final del ciclo precesional es el alineamiento galáctico. Tiene mucho sentido pensar que el Sol del solsticio de diciembre es como la aguja horaria del reloj precesional y, cuando llegue a tocar el centro galáctico estaremos en la medianoche galáctica. El final del ciclo, la medianoche galáctica, ocurre cuando el ancla solsticial de los cambios estacionales golpea la raíz galáctica de tiempo y espacio. El tiempo, según esta concepción, marca fases de unión y de separación con la fuente. La fecha final 2012 no es el fin del tiempo circular, sino el centro de la inspiración y de la espiración del tiempo.
Las civilizaciones humanas experimentan este movimiento cíclico hacia dentro y hacia fuera a lo largo de miles de años como el respirar de la historia. Desde la Era Dorada de unión con la fuente hasta la Era de Hierro del materialismo abyecto y la alineación de la fuente, vamos pasando de la luz del mediodía a la oscuridad de la medianoche. La medianoche es el punto de quietud entre la muerte y el renacimiento, y el punto de alineamiento se produce al final de la espiración. Inscrito en el ciclo respiratorio de la Tierra, que podemos equiparar con el ciclo precesional de 26.000 años, el punto de quietud es el alineamiento galáctico de la era 2012.
En la meditación vipassana uno entra en este punto de quietud y se abre al espacio intemporal. El centro y la fuente del tiempo pueden abrirse para nosotros en 2012. La clave se encuentra en nuestra propia respiración, en recuperar nuestro vínculo espiritual interno con nuestro yo divino. El trono de Izapa nos invita a sentarnos en meditación y a entrar en el alineamiento aquietado de las corrientes masculina y femenina, ascendiendo la escalera de la visión hasta la meseta espiritual donde se trascienden las vicisitudes del tiempo. En ese lugar, todos los problemas y conflictos que parecen tan intratables cuando permanecemos atascados en los planos inferiores de conciencia se revelan como lo que son: ilusiones. Ilusiones que daban poder al ego limitado en la medida que creíamos en ellas.
Y ésta es la esencia de la doctrina del sacrificio: nuestra meta no es el sacrificio de nuestros corazones y cuerpos, ni siquiera de nuestros egos, sino el sacrificio de nuestras ilusiones. En esta rendición no perdemos nada real, sino que ganamos todo aquello que merece la pena tener: nuestro verdadero yo. Desde esta perspectiva, la "profecía" depende de cómo respondamos al momento, al eterno ahora. Tal como plantea Geoff Spray, un especialista en 2012:"¿Qué será 2012, catástrofe o éxtasis?". Creo que las catástrofes apocalípticas serán verdad en la medida en que nos aferremos a nuestras ilusiones. Y el fulgor de la divina llama del éxtasis tendrá una relación directa con las ilusiones que echemos al fuego. Alimenta la llama extática de la mente divina, porque todo verdadero conocimiento procede de la conexión extática con lo trascendente..."
John Major Jenkins
"...Los ciclos naturales siguen movimientos de incremento y decremento. El ciclo diario tiene dos fases: el incremento de la luz y el incremento de la oscuridad. La Luna crece y decrece porque parece acercarse al Sol y después alejarse de él. El periodo en que la Luna está "oscura" es el periodo de luna nueva, cuando Sol y Luna están unidos. Un eclipse es una conjunción precisa de Sol y Luna, y en alquimia los eclipses simbolizan la unión de los opuestos, la reunión de la Luna con su fuente de luz.
Asimismo, la precesión puede dividirse en eras o edades mundiales usando los doce signos del Zodiaco. Pero ¿qué es lo que define verdaderamente las divisiones energéticas del Gran Año precesional? La clave de los puntos inicial y final del ciclo precesional es el alineamiento galáctico. Tiene mucho sentido pensar que el Sol del solsticio de diciembre es como la aguja horaria del reloj precesional y, cuando llegue a tocar el centro galáctico estaremos en la medianoche galáctica. El final del ciclo, la medianoche galáctica, ocurre cuando el ancla solsticial de los cambios estacionales golpea la raíz galáctica de tiempo y espacio. El tiempo, según esta concepción, marca fases de unión y de separación con la fuente. La fecha final 2012 no es el fin del tiempo circular, sino el centro de la inspiración y de la espiración del tiempo.
Las civilizaciones humanas experimentan este movimiento cíclico hacia dentro y hacia fuera a lo largo de miles de años como el respirar de la historia. Desde la Era Dorada de unión con la fuente hasta la Era de Hierro del materialismo abyecto y la alineación de la fuente, vamos pasando de la luz del mediodía a la oscuridad de la medianoche. La medianoche es el punto de quietud entre la muerte y el renacimiento, y el punto de alineamiento se produce al final de la espiración. Inscrito en el ciclo respiratorio de la Tierra, que podemos equiparar con el ciclo precesional de 26.000 años, el punto de quietud es el alineamiento galáctico de la era 2012.
En la meditación vipassana uno entra en este punto de quietud y se abre al espacio intemporal. El centro y la fuente del tiempo pueden abrirse para nosotros en 2012. La clave se encuentra en nuestra propia respiración, en recuperar nuestro vínculo espiritual interno con nuestro yo divino. El trono de Izapa nos invita a sentarnos en meditación y a entrar en el alineamiento aquietado de las corrientes masculina y femenina, ascendiendo la escalera de la visión hasta la meseta espiritual donde se trascienden las vicisitudes del tiempo. En ese lugar, todos los problemas y conflictos que parecen tan intratables cuando permanecemos atascados en los planos inferiores de conciencia se revelan como lo que son: ilusiones. Ilusiones que daban poder al ego limitado en la medida que creíamos en ellas.
Y ésta es la esencia de la doctrina del sacrificio: nuestra meta no es el sacrificio de nuestros corazones y cuerpos, ni siquiera de nuestros egos, sino el sacrificio de nuestras ilusiones. En esta rendición no perdemos nada real, sino que ganamos todo aquello que merece la pena tener: nuestro verdadero yo. Desde esta perspectiva, la "profecía" depende de cómo respondamos al momento, al eterno ahora. Tal como plantea Geoff Spray, un especialista en 2012:"¿Qué será 2012, catástrofe o éxtasis?". Creo que las catástrofes apocalípticas serán verdad en la medida en que nos aferremos a nuestras ilusiones. Y el fulgor de la divina llama del éxtasis tendrá una relación directa con las ilusiones que echemos al fuego. Alimenta la llama extática de la mente divina, porque todo verdadero conocimiento procede de la conexión extática con lo trascendente..."
John Major Jenkins
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