Los Orígenes de la Revelación 2012
"...Los ciclos naturales siguen movimientos de incremento y decremento. El ciclo diario tiene dos fases: el incremento de la luz y el incremento de la oscuridad. La Luna crece y decrece porque parece acercarse al Sol y después alejarse de él. El periodo en que la Luna está "oscura" es el periodo de luna nueva, cuando Sol y Luna están unidos. Un eclipse es una conjunción precisa de Sol y Luna, y en alquimia los eclipses simbolizan la unión de los opuestos, la reunión de la Luna con su fuente de luz.
Asimismo, la precesión puede dividirse en eras o edades mundiales usando los doce signos del Zodiaco. Pero ¿qué es lo que define verdaderamente las divisiones energéticas del Gran Año precesional? La clave de los puntos inicial y final del ciclo precesional es el alineamiento galáctico. Tiene mucho sentido pensar que el Sol del solsticio de diciembre es como la aguja horaria del reloj precesional y, cuando llegue a tocar el centro galáctico estaremos en la medianoche galáctica. El final del ciclo, la medianoche galáctica, ocurre cuando el ancla solsticial de los cambios estacionales golpea la raíz galáctica de tiempo y espacio. El tiempo, según esta concepción, marca fases de unión y de separación con la fuente. La fecha final 2012 no es el fin del tiempo circular, sino el centro de la inspiración y de la espiración del tiempo.
Las civilizaciones humanas experimentan este movimiento cíclico hacia dentro y hacia fuera a lo largo de miles de años como el respirar de la historia. Desde la Era Dorada de unión con la fuente hasta la Era de Hierro del materialismo abyecto y la alineación de la fuente, vamos pasando de la luz del mediodía a la oscuridad de la medianoche. La medianoche es el punto de quietud entre la muerte y el renacimiento, y el punto de alineamiento se produce al final de la espiración. Inscrito en el ciclo respiratorio de la Tierra, que podemos equiparar con el ciclo precesional de 26.000 años, el punto de quietud es el alineamiento galáctico de la era 2012.
En la meditación vipassana uno entra en este punto de quietud y se abre al espacio intemporal. El centro y la fuente del tiempo pueden abrirse para nosotros en 2012. La clave se encuentra en nuestra propia respiración, en recuperar nuestro vínculo espiritual interno con nuestro yo divino. El trono de Izapa nos invita a sentarnos en meditación y a entrar en el alineamiento aquietado de las corrientes masculina y femenina, ascendiendo la escalera de la visión hasta la meseta espiritual donde se trascienden las vicisitudes del tiempo. En ese lugar, todos los problemas y conflictos que parecen tan intratables cuando permanecemos atascados en los planos inferiores de conciencia se revelan como lo que son: ilusiones. Ilusiones que daban poder al ego limitado en la medida que creíamos en ellas.
Y ésta es la esencia de la doctrina del sacrificio: nuestra meta no es el sacrificio de nuestros corazones y cuerpos, ni siquiera de nuestros egos, sino el sacrificio de nuestras ilusiones. En esta rendición no perdemos nada real, sino que ganamos todo aquello que merece la pena tener: nuestro verdadero yo. Desde esta perspectiva, la "profecía" depende de cómo respondamos al momento, al eterno ahora. Tal como plantea Geoff Spray, un especialista en 2012:"¿Qué será 2012, catástrofe o éxtasis?". Creo que las catástrofes apocalípticas serán verdad en la medida en que nos aferremos a nuestras ilusiones. Y el fulgor de la divina llama del éxtasis tendrá una relación directa con las ilusiones que echemos al fuego. Alimenta la llama extática de la mente divina, porque todo verdadero conocimiento procede de la conexión extática con lo trascendente..."
John Major Jenkins
jueves, 2 de abril de 2009
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