Un joven rabí se quejó al Rabí de Rizhyn:
-"Durante las horas en que me dedico a mis estudios siento la Vida y la Luz, pero en el momento en que dejo de estudiar todo ha desaparecido. ¿Qué debo hacer?"
El Rabí de Rizhyn respondió:
-" Es como cuando un hombre marcha por un bosque en una noche oscura y durante un tiempo se le une otro con una linterna en la mano. Pero en un cruce se separan y el primero debe seguir solo a tientas su camino. No obstante, si un hombre lleva su propia Luz consigo, no debe tener miedo a la oscuridad".
Fuente: Cuentos jasídicos
jueves, 1 de enero de 2009
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