miércoles, 21 de enero de 2009

Perdón

Pienso que la solución a los conflictos que surgen al relacionarnos unos con otros es la falta de perdón. Nuestra capacidad de perdonar es tan infinita como la de amar, pero la mayoría de las ocasiones preferimos ver “todo el amor que entregamos” y “lo poco que recibimos a cambio”.
Primero debemos amar sin esperar nada a cambio. Debemos entregar lo mejor de nosotros mismos a otros seres, sean hombres, animales o plantas, incluso debemos amar a la tierra que nos alimenta y nos protege, sin esperar ningún tipo de recompensa por eso, amamos porque es lo mejor –y más valioso- que tenemos, que sabemos y que sentimos. Normalmente nuestro amor resonará en el ser que lo recibe y nos será devuelto, porque nos comportamos como espejos de otros, pero si el que se encuentra al otro lado decide no devolver nada o, incluso, nos envía, odio, rencor o envidia, debemos seguir amándole, si cabe con mayor intensidad, porque necesita mucho más de lo que nos habíamos podido imaginar.
Si somos capaces de perdonar los “desaires”, la falta de amor, que percibimos en otros, comprenderemos que su respuesta es un regalo, una oportunidad de aprender, de encontrar algo que mejorar en nosotros mismos. Pero debemos ser capaces de perdonar con el corazón, olvidando las faltas o los agravios que consideramos que otros nos hacen, porque sólo es eso, nuestro punto de vista frente al suyo.
Ser coherente con el principio del Amor Universal es dar el Amor que vibra en cada partícula de vida y aceptar todo lo que recibimos, aunque nos parezca de todo menos amor, porque el que está frente a nosotros puede estar dando lo mejor que tenga en ese momento y no somos quien para juzgar si es mejor o peor que lo nuestro.
Eso es el perdón, el aceptar lo que el ser vivo que se relaciona con nosotros nos ofrece, sin cuestionar o juzgar, dejando este cometido a un Ser Superior a nosotros mismos y aprender de todas las circunstancias que vivimos en todas nuestras relaciones, dando las gracias por la oportunidad que se nos ofrece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario